Hay historias que, aunque tienen final, nunca terminan.
Porque son tan brutales que permanecen con colores y aromas de fuego
eternamente en la memoria. Y pienso devorarme tu historia. Brutalmente. Como
corresponde a un animal con alma de dios. O a un dios con alma de animal brutal
Es algo que aun no me descubrí. Animales y dios. Historias que no terminan y un
color imposible de definir que pienso devorarme y tomar todo su aliento…
lunes, 1 de septiembre de 2014
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