domingo, 17 de septiembre de 2017

TODOS LOS DÍAS SON PRIMAVERA

Cuatro días faltan para el 21 de Septiembre. Pero no quiero esperar cuatro días. Convenciones humanas de que hay que recordar o escribirlo o decirlo tal fecha. Hoy te recuerdo. Como ayer, como mañana, como dentro de cuatro días, Como dentro de un año y como sera siempre el tiempo que me toque vivir. Y ya se que no estas en ningún lado y que de ninguna parte me observas. Tampoco me importa. Vivís en mi sangre, en mis huesos y en mi corazón.

EL VIAJE

El viaje debe ser un fin en si mismo. No esperar resultados porque nada espera al final del camino. Solo ver el mar. Solo ver la montaña. Y ver tu soledad autentica y calma. Si algo esperas, el viaje ya no sirve, porque se transforma en una búsqueda. Y las búsquedas deben morir. Nada ni nadie debe esperar al final del camino. Solo vos y tu espíritu intacto. El mismo espíritu que parte es el que ha de llegar. Y si por una cuestión de los azares y de los destinos, otro espíritu se te cruza un instante, recuerda, y recuérdale, que debe ser un espíritu libre y bailar contigo mientras sus vibraciones se muevan al unisono, lo que puede ser por una hora o por un siglo...