domingo, 29 de mayo de 2011
EL PENSADOR
Sobre mi luna de papel estoy en cuclillas. Con la mano en el mentón. Casi imitando a una antigua estatua... Solo que yo no soy de piedra...aunque a veces así lo parezca. Mi momento alado siempre puede llegar y por eso así pensativo estoy,. esperando...espero entre una música pegajosa que me inunda y un golpeteo de martillos en mi mente, según sea el momento y así, pensativo me pregunto ¿ Cual es la realidad? ¿ El golpe o el arrullo? ¿ Es que siempre ambos deben convivir? No importa. Mis preguntas son vanas. Entre lo que fue y lo que fuí, se abre un abanico de historias repartidas y no siempre compartidas. Hoy solo soy un vagabundo del espíritu. Y me niego y me abandono y me acaricio las cicatrices mientras pienso.
EL SOL NEGRO
Soy un hombre que busca en la oscuridad, la belleza del sol negro. Triste en su ausencia de brillante y alegre en su mansa reciedumbre. Quien me entiende sin entender me disfruta y quien no, me cree confuso o loco. Pero yo estoy mas alla de las palabras. En un sitio lejano y calido. Aqui solo vive mi envoltorio de piel y carne, que a veces se siente condenado en esta calesita abrazadora en la que muchas veces me subo. En pequeños momentos de entendimiento, lo percibo, aunque no puedo detener las vueltas. Giro y giro sobre mi mismo y atontado me siento a veces, y solo me detengo cuando agotado estoy y el sueño del afiebrado me inunda.
LA CAÍDA
Un pequeño universo de siete estrellas se agiganta a la orilla de mi espejado acantilado. Es espejado por que refleja siempre las mismas imagenes confusas que yo veo de este lado. Y a ese acantilado profundo me lanzo. Sabiendo que en esa caída esta mi muerte lenta, por que la distancia hasta el fondo es larga. Y las siete estrellas me miran, incrédulas y frágiles y con su brillo de diamantes iluminan mi viaje. Pobres estrellas que no comprenden demasiado. El viajero de la caída no ve nada y comprende todo, menos a si mismo.
viernes, 20 de mayo de 2011
PRESENCIA DE METAL
Sé que por mas que la busqueda sea espiritual, hay muchos momentos que en que hay que seguir el camino de metal... para no morir. El camino duro pero que me devuelva la parte de mi que quedó perdida entre las estrellas. No tengo recetas ni respuestas, solo una fuerza y una energía enormes que me sostienen en la busqueda. Y la música dentro de mi, que a veces me regala una sonrisa, aunque mi mueca no lo demuestre. Lanzado estoy y debo aspirar con fuerza para que ese aire único llegue a mis pies y nutrirme y volver a impulsarme y así sucesivamente hasta ese momento preciado en que todo se detenga y yo diga... aqui estoy.
ANGELES, DUENDES....
Duendes mágicos me sobrevuelan, como mariposas aleteando cerca mío, como ángeles. A veces, los ignoro y otras, acaricio sus pequeñas y frágiles alas y percibo, sin ver, sus lágrimas de felicidad. No creo merecer ángeles. No soy un hombre bueno. Solo soy un hombre inteligente... y confuso. Como los ángeles no piensan, insisten, y en su vuelo etéreo, yo los envidio, aunque se que sufren, en este mundo de hombres y mujeres no buenos, puesto que se confunden un poco. A veces los hago pensar y se desorientan, para luego volver a su destino de ángeles de miel, de seres de vibración continua que son poco entendidos y se que no necesitan pensar. La vida habita en ellos y con eso basta...
PENSAMIENTOS
Silencios. Pensamientos. Ruidos. Música en esos pensamientos. Recorremos una montaña rusa de pensamientos. Y si, no habría que pensar nada. Solo dejar ser. Pero para dejar ser, hay que eliminar muchos pensamientos. Hay muchas cosas, muchos ruidos en el medio. Y muchas cosas que acomodar en su punto justo. O lo mas cercano a el. Hay un camino que se va trazando solo, que no se elige. A veces hay empeño y otras, una calesita de recorridos y vueltas intrincadas que por lo general no llevan a ningún lado. Y los días de reflexión entristecen un poco, al ver esa realidad irresoluta y complicada que nos invade a veces.
miércoles, 18 de mayo de 2011
EL JUEGO DE LA VIDA
El reloj se mueve siempre. El tiempo cae, inexorable, mientras buscamos un destino para nuestros pasos. Destinos de pajaros errantes que buscan su tiempo de montaña. Tiempos que tal vez nunca sean, por que la montaña es quietud y no todos encontramos los instantes de quietud. Por que tal vez no es nuestro destino. Parece un juego de palabras, pero es el juego de la vida, que cada uno vive a su manera. Con dudas, desencuentros y pequeños destellos de felicidad, como los oasis que se encuentran en el desierto.
lunes, 9 de mayo de 2011
ESPACIO VACÍO
Un día lejano, un angel que vi bajar del cielo, golpeó mi puerta. A mi me buscaba, a mi me queria. Y nadie puede resistir la voz de un angel. Mas, para mi desdicha, era un angel hace mucho expulsado del cielo. Era un Belcebú, un Baal, un Lucifer. Vaya uno a saber su antiguo y real nombre. Y con sutiles y hermosas artimañas, lentamente y sin que yo lo notara, arrancó y se llevó mi alma. Y hoy, y desde hace mucho tiempo, me debato entre mi piel humana, mi impregnación de ese demonio y mi destino de sobreviviente, que, debido al esfuerzo mental, obligado por la carencia de alma, y la fortaleza que hube de tener para poder vivir sin ella, es que me convertí en un Dios humano. Aunque no inmortal, si con la soberbia de los Dioses. Y miento, y engaño y hago el bien y me derramo en agonias, según quien sea de los tres, el que ocupe el espacio de mi alma. Y en mis instantes de lucidez busco un alma o un sustituto de ella. La busco en olores, en perfumes y en esencias, pero se que es un esfuerzo vano. Ya mi debilidad fue mi casi muerte. Y no existen magos ni hechizeras que puedan sustituir lo insustituible. En ese vacío, y en esa espera, y en esos esfuerzos de mi mente, corazón y mi ser todo, es que me convertí en el Dios que un día, en esas entrelineas, en esos espacios de luz y oscuridad que pocos pueden ver, vos me viste. Y la luz cegó por un instante tus ojos, mostrandote por un momento breve, pero suficiente, al Dios que si me habita. Que no te engañe el brillo de mis ojos, ni la fuerza de mi brazo en tu cerviz, por que yo abrazo desde adentro de mi entraña. Y es mi ser de Dios el que te invade, en sutil y placentero abrazo dominante. Yo no soy consciente de mis pasos. Y aunque no es excusa de la dicha y la desdicha, es lo que soy, es lo que doy y es lo que puedo.
LA VOZ INTERIOR
Una multidud de caminos se le abren al caminante. Sobre el aire enrarecido y entre el polvo de esos caminos, es dificil adivinar senderos. Un soplo de sol debe iluminar todo. O solo hay que escuchar a las estrellas? Una espera mustia, pero anhelante invade todo. Es tiempo de espera y de quietud. De mansa y tranquila espera de tornado. Ha de llegar en brioso corcel alado. Que alimente el hambre de la espera. Y que calme la sed del no guerrero. El instante eterno de desdicha, ya cumplió su rol de juez y parte. Y entre torbellinos de polvo, y con porte marcial de paz y entrega, ya se acerca con trompetas de delirio, esa voz que me lleva a ninguna parte, por que es la voz que me llama desde adentro.
martes, 3 de mayo de 2011
ENSAYO SOBRE LA NADA
La nada. A veces, muchas veces, hay que navegar sobre la nada. Y la nada se convierte en el todo. Hay que volverse nada, para darse cuenta que esa misma nada es todo lo que tenemos. Como un sueño. Como algo irreal que existe y no existe a la vez. A veces no sabemos si estamos o adonde estamos. Claro que solo le debe pasar eso a quien profundiza un poco. Otras personas solo viven, aceptan su realidad sin ningún cuestionamiento. Yo no se que es mejor o peor. Si no se profundiza, no se tiene conciencia y es mas facil tener alguna clase de felicidad. Pero no creo que eso se pueda elegir. las cosas solo son. Hay que navegar sobre la nada. Hay que dejarse llevar por el madero de la nada, para encontrar todo en esa nada.
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