viernes, 18 de mayo de 2012

AMOR AL SILENCIO

Soy un ser acostumbrado al silencio. Aunque no se note, por que vivimos entre palabras, vivo en silencio, amo al silencio. Siempre estoy en el silencio mismo, en palabras silenciosas, en la música del silencio, en compañía silenciosa. Quien puede ser amo de su propio silencio, puede cantar en silencio entre las multitudes, puede gritar en un silencio blando y amoroso, como un canto al silencio. El silencio es paz y la paz te cobija, te abriga de la roca y del frío metal cortante que muchas veces busca lastimarte. El silencio es calma y la calma vence a la violencia y a la muerte. El silencio es triunfo en paz sin vencer a nadie. El silencio mío es único, por que es verdadero y auténtico y no hay ruidos que puedan con su linea sútil, silenciosa y acogedora...

LOS OJOS DE LA LUZ

Y vi los ojos de la luz. Y pude volar en sueños. Y pude vencer sin lucha. Sobre mi delgado hilo pretendo estar. Todo el tiempo. El fino equilibrio no se busca, se encuentra. Todo, todo es cuestión de tiempo, siempre. Y en tiempos de repeticiones una detras de la otra, me repito yo mismo, como un eco infinito que nunca se detiene. Y vi los ojos de la luz. En la repetición constante es que los pude ver. Ahora tengo que detener el tiempo, para poder contener esa luz en mi. Y que explote como un sol extremo e inunde esa luz los huesos de todos los que la buscan. Y poder volar en sueños. Y poder quedarse con los ojos de la luz siempre, siempre...

MI DERROTA ABSOLUTA Y LAS DOCE VIDAS

Mientras tanto, el collar de diamantes sigue perdido en el fondo de algún mar. Esperando un maremoto que lo devuelva a la superficie o que yo viva doce vidas más, como para tener branquias y ciento cincuenta años de vida humana para dedicarme a buscarlo. Tanto lo busqué con la mente y el espíritu que ya no me doy cuenta de que lo busco. En mis dedos sin huella que rasgaron la tierra en su busqueda esta la prueba de mi destino. Hasta que la desconocida sombra de mujer sin perfume y sin rostro me indicó la morada de mi joya perdida, a la que nunca he de llegar. Desaliento y resignación a lo que antes era ardor y utopía. Hidalguía para soportar lo insoportable. Y vencido en el camino quien se creía invencible. Y fue el tiempo, dueño de caminos y maestro en la paciencia, quien marcó mi derrota y el fin de mi locura feliz. Hoy, tendido en el pasto, medito sobre ello, mientras espero la lenta procesión de las doce vidas.

sábado, 12 de mayo de 2012

LOS SERES ALADOS Y LA VERDAD ABSOLUTA

Dias mas y dias menos. Encuentro en las nubes de seres álados, mudos y sobrevivientes de la desdicha. Dulces, acaramelados y un poco mentirosos. Es usual que exista la mentira, por que la verdad absoluta sería insoportable. En tiempos de memorias ya perdidas, ellos eran los únicos que habitaban el mundo. Un mundo que nada tiene que ver con el hoy por todos conocido. Era un mundo feliz. Hoy los pocos que quedan de antaño, viven escondidos de la maldad y la envidia de los hombres, que no les perdonaron nunca que de verdad fueran felices, felices hasta lo insoportable para el género humano. Felices hasta encandilar, y su luz cubria tanto todo que solo cabía eliminarlos, al no poder ser como ellos. Por eso es que algunas felicidades son tan insoportables como la verdad absoluta...

LA BUSQUEDA DEL SILENCIO TRANSFORMADO EN LUZ

Quiero por fin ver el vuelo de la rosa. Deseo quedarme más quieto aun. En silencio. Que ni mi sombra exista. Que la vibración se detenga y pueda sentir ese silencio total que tanto anhelo. Que dure unos minutos, pero que serán como siglos. Y que deje en mí la esencia de lo perenne, de lo constante, de lo eterno, de lo inconcluso, porque no necesita final. A veces, en una mirada es que veo algo de eso, pero son pocos segundos. Es como una fotografía de lo que busco, pero tengo que alargar esos segundos por algunos minutos, para que me alcance ese tiempo para bañarme de luz, y allí sí, no necesitar nunca más nada. Vivir desnudo de todo, aunque nadie lo vea ni lo entienda. Allí si podré decir que de verdad y definitivamente habré logrado volar…

CONTRADICCIONES

Viendo en ocasiones, algunas actitudes que si entiendo debido a que conozco a los protagonistas de las historias, es que se evidencia mi falta de inteligencia. Porque si entiendo, pero no comprendo. Y aunque si entienda, me siento a años luz de la comprensión. Después de mucho pensar al fin comprendo, pero igual me rehuso a comprender la estrechez de ciertas mentes. O sea que termino comprendiendo, pero no entiendo. Entonces es que muto mi forma de ver las cosas y si comprendo, pero me siento a años luz del entendimiento. Y después de mucho reflexionar es que llego a un acuerdo conmigo mismo. Mejor no entiendo ni comprendo nada…

LA FILOSOFÍA DE LAS DUDAS

Las palabras, la escritura, como muchas canciones, se nutren de la tristeza. No es fácil escribir sobre la alegría, porque la alegría se vive, no se escribe. La tristeza, en cambio, produce angustia y como no sabemos qué hacer con ella, algunos la trasladamos a la escritura. Hay que hacer un ejercicio para escribir sobre la alegría. Pero como la vivimos, no tenemos tiempo para escribir sobre ella. Tal vez, si volamos hacia adentro y buscamos nuestra alegría interna, podríamos vivirla mientras escribimos. Otros, en cambio, no escriben, ni se entristecen y a veces ni siquiera saben si están alegres. Solo viven, viven cada día sin preguntas ni dudas. Son los más inteligentes según diría el sentir, o los más torpes, según algunos filósofos, porque nada piensan. Como las razones no existen, porque todo es relativo y depende de las ópticas, es que nadie posee ninguna verdad. En un mundo de preguntas, yo solo creo en la nada y en la duda constante, en la contradicción permanente. Ella es mi aliento y mi alimento. Sin la duda, no existo. Pero a no confundirse, yo dudo, pero no hago preguntas. Dudo, medito, observo y solo espero. Me siento el filósofo de la nada. El no explicable, el no entendible, el contradictorio y esa es la base de mi pensamiento y de mí sentir.