miércoles, 1 de mayo de 2013

LAS AVES DE COLOR DORADO Y EL LEVE TINTE ROSADO

Un leve tinte rosado me acompaña. Y no lo invente yo. Me lo dejaron un día aves de color dorado con las alas lastimadas que no sabían que eran de color dorado. Porque no veían. Por que aun no les había llegado el tiempo de ver o porque el dolor de sus alas no les permitía ver. Yo no lo se. Luego partieron. Porque las aves siempre buscan el calor. Y el calor no es estático. O porque yo no soy siempre calor. Y porque nada es eterno. Las aves se fueron. El leve tinte rosado me acompaña.

EN ESPACIOS PROPIOS

Silencio y música. Música es silencio. Silencio es paz, calma. Y si, así he de estar, trascendiendo momentos e inventando espacios. Propios, únicos. Y el hilo conductor te acompaña. Y te deja ser. Y aunque se levanten gigantes paredes de color violeta, las podrás traspasar sin un rasguño. Etéreo. Las paredes no existen. No importa de que color las veas. No existen. Son creaciones de tu mente que te impiden ser. Trasciende, ignora. No escuches ni veas. Es cuestión de cerrar los ojos y solo ser…

BRILLANTE SOBRE EL GRIS

El día se ve gris. Pero no gris de ausencia o de tristeza. Es gris plata. Brillante y luminoso. Por mas que el cielo se encapote y se haga cada vez mas oscuro, aun así sigue brillante. Porque todo se ve del color que queremos y podemos ver. Y el gris puede ser tristeza, pero también puede ser paz y calma. Cada uno elige de que modo quiere ver el gris.

LA CADENCIA Y EL BAILE

Así como los silencios son propios, como una música determinada la percibe uno de un modo preciso y profundo, como tal sonido nos llega a cada uno adentro a tocar una fibra que nos conmueve, la cadencia propia solo uno la puede percibir. Un millón de palabras no podrían explicarlo. Y es como retornar adonde moriste un día y bailar hacia adentro. Es pararte adonde furioso y tembloroso y agobiado viviste un día y darte cuenta que puedes bailar hacia adentro. Pase lo que pase. Independientemente de cualquier resultado externo. La cadencia es un baile sin sonido. Es el brazo que une. Y solo lo puede percibir y entender uno mismo.

ESPERANZAS INTERIORES

Privilegios del ser ante la dualidad profunda. Frases. Nada dicen. Nada explican. Tampoco tienen la intención de explicar nada. No se piensan. Solo se dicen. Solo nacen. Naciendo desde el adentro. Tal vez queriendo decir algo que quien sabe si alguien puede entender. No soy yo el que las dice. O si. Pero es mi otro yo, el que no piensa. El que vive en la morada que es mi cuerpo. Y no busca que lo entiendan. Solo espera. Mansamente, espera…