domingo, 28 de septiembre de 2014

ENTRE OSCURIDADES Y LUCES Y RESPLANDORES

Y entre noches, y entre luces, y entre recuerdos difusos, es que vivía. Pero hoy me doy cuenta  que si podía ver, aunque no entender. Y después desenfundé. y entendí el concepto. Y  viví. Y pude ser mi propia música. Y entre destellos y en la inmensidad oscura, entre incrédulo y preguntándome sin saber que es lo que me preguntaba es que vivía. Ignorante de mi. Y aunque en el concepto de hoy piense que preguntaba en realidad no preguntaba. Solo vivía y observaba e intuía sin saber que intuía. En esa oscuridad absoluta,  esas luces trataban de explicarme lo que yo aún no podía aún entender. Y entre recuerdos difusos de  noches ignotas y lejanas me veo a mi mismo en esa lejanía. Ahora es diferente. Algo entiendo. Y entre flores que me envuelven y me abrazan estoy. Y puedo estar y no estar y entender y no explicar y no querer explicar y saber que no se puede explicar y con la flor o sin la flor pero sintiéndome como flor es que vivo. Ya no hay oscuridad ni luces, solo un resplandor permanente que late sin cesar como para explicarme lo que es estar vivo.

domingo, 21 de septiembre de 2014

LEONA DE METAL Y AMOR

Entre improbables e imposibles. Entre pensamiento y espíritu. Y entre ese debate interior de poder expresar es que me doy cuenta de que no se puede poner las sensaciones en palabras. Entonces, solo queda la música. Y no es la que escuchás. La que te entra por los oídos. Esa puede ayudarte, pero solo es un incipiente comienzo. La verdadera música, a la que me quiero referir, es la música de cada uno. Nuestra propia música interior. Se tu propia música. Deslízate por ella, sobre ella, entre medio de ella. Y se puede volar... Y el mundo deja de existir. Se transforma todo en un vuelo del espíritu. Un vuelo total e inmaterial. Y todos los que vuelan saben que hay muchas maneras de volar. Y conozco mujeres de metal que sin embargo, también pueden volar. De otros modos. En su propio vuelo y con su propia música. Mujeres duras. Pero que han sabido dar amor. Y vuelan desde y en el amor. Que han debido ser guerreras, por eso son de metal. Mujeres divinas, que recogen su fruto y no solo en el amor devuelto. Lo recogen en el amor que sus hijos han podido dar a su descendencia, lo que los hará eternas, inmortales…Que pueden comprar dos pequeños libros y cuando salen de sus manos se transforman en flores, se transforman en amor puro y desinteresado. Es que esas manos, que han tenido que ser de metal, transforman en amor hasta sus propios errores. Es que he vivido en carne propia como una de esas mujeres se levantaba una y otra vez desde el dolor y desde el miedo, desde la desazón y desde la angustia del no poder o del no saber. Lo viví desde debajo de ella, con mi propia desazón de no poder ser mas. De no poder tener para ella, aunque más no fuera, solo un puñado de lo mucho que necesitaba. Y de sus pechos mamé esa extraordinaria fuerza que nunca nada puede derribar. Esa fuerza de fénix. Y de su espíritu inquebrantable e incansable en la lucha y en ese saber dar y darse es que  yo y otros aprendimos a dar amor. Otros que aunque no hayan bebido de sus pechos también recibieron amor.  Y en cada día que vivo y hago y hablo la llevo conmigo como un faro que alumbra mi vida. Que orgullo tengo que una de esas mujeres sea mi madre.

lunes, 1 de septiembre de 2014

MONEDA DE PLATA AMADA

Estas allí moneda de plata? Existes o ya es muy tarde?. Te amo moneda de plata. Porque brillas pero no tienes en tu esencia la codicia que produce el oro. Sos mi moneda de plata querida, aunque no estás visible. Hoy no estás visible, pero un ser humano siempre espera. Un ser humano es esperanza en la peor circunstancia. Quiero tu riqueza que no mata. Quiero tu brillo que no ciega. Quiero y no te quiero, apenas te amo.

LA MAGIA

A veces, en la sangre, en la piel y en algunas palabras hay magia. Magia concreta. No ilusión, magia verdadera y concreta. Por eso, quien se acerca lo suficiente, o  quien el mago permite pasar su línea invisible, secreta e imaginaria, puede disfrutarla. Y puede morir. Y muere. Y sufre. Y renace. Renace como en otra dimensión. Y solo quien tiene los poros muy abiertos como para absorber algo de esa magia y hacérsela propia, puede entender, puede disfrutar y puede vivir, vivir de verdad…

SOLO TRANSCURRIR


Privilegiados de la rosa, los átomos crecen y se desintegran. Así, en una historia constante y aparentemente sin fin, aunque creo que terminara un día, los días transcurren. Entre idiotas y bisontes, entre hadas y ángeles y entre flores de estupor con ojos de pregunta. Los veo, les hablo, y luego desaparezco. Y estoy a veces concreto y otras atónito. Privilegiado de ser. Y de asistir a una cena de comensales fantasmales que me acompañan

BRUTALIDAD

Hay historias que, aunque tienen final, nunca terminan. Porque son tan brutales que permanecen con colores y aromas de fuego eternamente en la memoria. Y pienso devorarme tu historia. Brutalmente. Como corresponde a un animal con alma de dios. O a un dios con alma de animal brutal Es algo que aun no me descubrí. Animales y dios. Historias que no terminan y un color imposible de definir que pienso devorarme y tomar todo su aliento…