jueves, 31 de enero de 2013

VISCISITUDES DE LA CRISÁLIDA

En la quietud, y con la brisa constante y en el silencio voraz, a la pregunta me dirijo. En ese preciso instante, sin ambages ni permisos, a estos tres duendes recurro. En meditación constante. Y dudo y pregunto. Y el mar me responde. Y aunque yo no le crea, el me da su respuesta. Y si, también se que es pensamiento teórico y poco movimiento de pies ligeros. Pero al ver la ola de mar explotar a la espuma me remito. Y visto y escrito, y observado en el mar, que la duda siempre persiste, es que me decido y digo. Nadie ha de escucharme si su oído no se abre. nadie ha de tocarme si no desea ser tocado primero. Y nadie va a entender, si antes no se rinde a si mismo y muere allí mismo para nacer de nuevo.

jueves, 24 de enero de 2013

SIMPLE

Y sigo viendo aunque a veces no me de cuenta de que veo. Veo a través del sol y a través de oscuridades profundas. Es raro. Poder ver a través de las paredes por el solo acto de proponérselo si se encuentra la ondulación adecuada. Simple. Simple?. Simple para quien puede sentir con la yema de los dedos sin siquiera tocar nada. Simple para quien puede ver la cadencia del viento en un vestido de mujer. Para quien puede sentir un perfume sin olerlo. Y volar, volarse con el viento hasta paraísos insondables. Únicos. Personales

miércoles, 23 de enero de 2013

EL OJO RASGADO Y OSCURO

Y vi, sobre un ojo rasgado y oscuro un punto inflexible de luz. Es que esos puntos suelen irse un día para nunca mas volver. La libertad mas libre es esa. El saber que todo será indefectiblemente. Como sobre príncipes y sobre sapos. Es lo mismo. La razón es la misma. El motivo es el mismo. Es solo movimiento. Vibraciones de luz con pequeñas diferencias sutiles y trascendentales en apariencia que pueden hacer ver como príncipe a un sapo o como sapo a un príncipe. Para la mayoría de los ojos todo sera invisibilidad. Mas no para el ojo rasgado y oscuro. El ve. O no ve, si no que soy yo, que veo a través de el...

lunes, 21 de enero de 2013

LA TERCERA ESPADA Y EL NACIMIENTO DEL POETA SOBERBIO

Y si, en tiempos de distancias compartidas con pájaros de luz incierta, todo se puede tornar monótono y complejo a la vez. Raro pero real. Por eso se ha de marchar sin jamas detenerse y se ha de mantener siempre encendida la máquina incolumne. Nunca debe parar. Nunca debe uno preguntarse nada. Solo marchar. Solo guerrero has de ser. Hasta que el tiempo de montaña triste y helada termine, así se ha de seguir. Un día, en un momento impensado, un día cualquiera, de calor o de frío, sin ninguna condición y sin que nada ocurra y sin motivos aparentes, desaparece la montaña y se ve el sol. Lo malo que la luz del sol quema a quien no está acostumbrado a vivir con ella y debajo de ella. Y vienen tiempos de confusión, de desasosiego, de incertidumbre voraz. Pero queda un tiempo mas. El tercer filo que cae aún en atardeceres que parecen rotos por siempre, pero que solo están guardados en la oscuridad. Y quien parecía un guerrero se transforma, cual crisálida, en un poeta ansioso de luz, hambriento de luz. Un ser metafórico y con dudas de todo, pero absoluta e irremediablemente vivo, con visos de locura, de dureza, de soberbia y de humor burlón y que cree saber todo, o casi todo...

VOLVIENDO DE PLAYAS..., O DE LUNAS...

Amaneciendo partires es como parir verdades que parecen inexistentes. Es que siempre parece que uno se está yendo. O al menos eso les pasa a quienes no se cobijan con mantas en invierno ni buscan el frescor en verano. Estoy en ese grupo. Es que personalmente desconfío de las buenas intenciones. Y no creo en lo que veo, ni en lo que oigo, ni en lo que huelo. Solo creo en los intangibles. En lo que no se explica. En lo que no parece real. Por qué? Porque eso permite la duda. Y la duda es lo único real. Y lo único real es también dos meses y medio de bregar adicciones. Y ya sé que estaremos muchas veces desconectados. Y estaremos inseguros. Y si, las dualidades también pueden dividirse en tres partes. Tampoco tiene ninguna importancia. Porque tú estás. Porque yo estoy y luego el destino escribirá su irremediable camino.

jueves, 10 de enero de 2013

AMANECERES ROTOS

Y no quise seguir. Y no seguí. Y a las fuentes de agua cristalina me dirigí. Mas, agua no había. Ni la sed se apagaba ni el calor se divisaba. Y aunque no se escuchaban voces en el silencio, yo pude oler el ruido de cristales rotos en ese amanecer que nunca quisimos traspasar y sin embargo traspasamos igual. Y son sonidos entreabiertos, enrarecidos y con espacios de luz que solo aparecen cada tanto.