Y entre noches, y entre luces, y entre recuerdos difusos, es
que vivía. Pero hoy me doy cuenta que si
podía ver, aunque no entender. Y después desenfundé. y entendí el concepto. Y viví. Y pude ser mi propia música. Y entre
destellos y en la inmensidad oscura, entre incrédulo y preguntándome sin saber
que es lo que me preguntaba es que vivía. Ignorante de mi. Y aunque en el
concepto de hoy piense que preguntaba en realidad no preguntaba. Solo vivía y
observaba e intuía sin saber que intuía. En esa oscuridad absoluta, esas luces trataban de explicarme lo que yo
aún no podía aún entender. Y entre recuerdos difusos de noches ignotas y lejanas me veo a mi mismo en
esa lejanía. Ahora es diferente. Algo entiendo. Y entre flores que me envuelven
y me abrazan estoy. Y puedo estar y no estar y entender y no explicar y no
querer explicar y saber que no se puede explicar y con la flor o sin la flor
pero sintiéndome como flor es que vivo. Ya no hay oscuridad ni luces, solo un
resplandor permanente que late sin cesar como para explicarme lo que es estar
vivo.
domingo, 28 de septiembre de 2014
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