A veces espero que sean máquinas. Y claro, no lo son. Muchas
veces espero locura. Y la locura está, pero suele estar adonde uno no quiere
que esté. Y Deambulando, con mis oídos tapados hacia afuera, siempre busco algo
adentro, algo mas, siempre hay algo más adentro, fuente inagotable de recursos
y fantasías. Y máquinas no pueden ser, y si fueran máquinas no podría buscar la
locura, porque las máquinas son frías, lógicas y racionales. Y de a poco me voy
yendo. Hacia un punto lejano del sol, a lugares fríos como las máquinas y
adonde no deba esconder mis atisbos de locura…
jueves, 18 de diciembre de 2014
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