sábado, 25 de octubre de 2014

EL AMOR VERDADERO NO HABITA EN LA MENTE

El amor verdadero es el instantáneo. El que se percibe aun sin saber que es amor. El amor es instintivo. El amor es porque si. Aunque no conozcas ni un poquito al otro. No es el que te dicen después que te conocen un poco y creen que puedes ser bueno, tierno, contenedor, protector, dulce y amoroso. Porque para amar no hay que conocer al otro. Porque el conocer viene de la mente y el amor no vive en la mente. Conociéndose y entendiéndose, uno puede construir y generar vínculos, y puede uno relacionarse de forma correcta, agradable, puede coincidir, pero eso no es amor. El amor no puede explicarse ni entenderse, porque no se piensa. El pensar es mente y el amor no vive en la mente. El amor puede ser locura y no ser bueno, pero no puede evitarse, porque no es racional, porque lo racional viene de la mente y el amor no vive en la mente. El amor es lo más parecido a la magia verdadera y no la de los magos que son trucos e ilusiones. El amor  ocurre por generación espontanea porque no es una creación de la mente, y el amor no vive en la mente. Y lo repito. El amor verdadero no habita en la mente, habita en un lugar interno y solo puede verse de forma imperceptible en los ojos de quien ama al otro ser.

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