El amor verdadero es el instantáneo. El que se percibe aun
sin saber que es amor. El amor es instintivo. El amor es porque si. Aunque no
conozcas ni un poquito al otro. No es el que te dicen después que te conocen un
poco y creen que puedes ser bueno, tierno, contenedor, protector, dulce y
amoroso. Porque para amar no hay que conocer al otro. Porque el conocer viene
de la mente y el amor no vive en la mente. Conociéndose y entendiéndose, uno
puede construir y generar vínculos, y puede uno relacionarse de forma correcta,
agradable, puede coincidir, pero eso no es amor. El amor no puede explicarse ni
entenderse, porque no se piensa. El pensar es mente y el amor no vive en la
mente. El amor puede ser locura y no ser bueno, pero no puede evitarse, porque
no es racional, porque lo racional viene de la mente y el amor no vive en la
mente. El amor es lo más parecido a la magia verdadera y no la de los magos que
son trucos e ilusiones. El amor ocurre
por generación espontanea porque no es una creación de la mente, y el amor no
vive en la mente. Y lo repito. El amor verdadero no habita en la mente, habita
en un lugar interno y solo puede verse de forma imperceptible en los ojos de
quien ama al otro ser.
sábado, 25 de octubre de 2014
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