lunes, 5 de septiembre de 2011

LA FURIA EN LA CARNE DEL TORERO DEL VIENTO

Fuerza, pasión y furia. Como en un loco galope, resoplando, el brioso corcel que llevo adentro apareció hoy. Sin quererlo, sin pedirlo y sin saber por que. Y antes y despues de la furia, escucho las palabras del silencio, que poco dicen. Palabras tímidas y que nada me enseñan. Que ademas de no decir nada, mancillan el lenguaje. Pero son mansas y les tengo paciencia. Al menos hoy. La furia en la carne ya pasó. Y su enseñanza se sabrá mañana. Un mañana de pequeñas incognitas. Solo pequeñas, por que las grandes ya pasaron. y me dejaron como un torero. Con un pase de mis manos, muevo mi capa hacia un lado y al otro, esquivando al peligro con una sonrisa. Sobre el filo de tiempo adonde me muevo, vislumbro también una pequeña calma, veremos lo que dura. Sin pensamientos, subo el cuello de mi campera de cuero y me adentro hacia el viento para que me lleve en su viaje como una hoja mas de las tantas que lleva.

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