viernes, 16 de noviembre de 2018

EL SOL, LA LUNA Y UN DEJO DE TRISTEZA

En una luna de plata brillante y entre pedazos de estrellas rotos se ve un color nuevo. Tantos colores y tantos vuelos y tantas caídas y tantas resurrecciones ya no significan mucho. Hemos de saber, y sabemos, todos nosotros, que todo es perenne, menos la luna. Siempre esta allí. Hoy plata, mañana en el gris y en ocasiones morada. Y yo me divertiré en silencio observándola, estudiándola. Aprendiendo de sus tonos. Porque yo soy sol y nunca podre tocar la luna...

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