martes, 3 de diciembre de 2013

LA DURA MONTAÑA

Quiero terminar con mi destino de montaña. Mi destino de montaña de roca sólida. He de recurrir a la alquimia, para transformar la roca en azúcar. Para que una lluvia, suave o poderosa, disuelva el azúcar y la montaña al fin desaparezca. Porque la montaña, la roca, me protege, y te protege, pero no me deja ver el horizonte. No me deja aspirar el aire salado del mar, ni oler el fuerte y salvaje olor del bosque. Hoy solo vivo del sol, porque la montaña no puede taparme de él. Pero no basta, quiero más que eso. Quiero la llanura, para poder caminar.. y para poder galopar…

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