lunes, 16 de diciembre de 2013
EL SOL Y SU PIEL DE AUSENCIA
El inapreciado sol siempre está. Piel de ausencia. Y el sol desea lo que no existe. O que pudo existir, pero en su vuelta eterna nunca se pudo detener a tenerlo. Sol bendito, que hoy otra vez está y te acompaña y te envía ráfagas de aire caliente mientras raudo recorres el camino. Y luego la noche. Sin sol. Piel de ausencia. Triste en su alegre recorrido el sol siempre está. Aunque no lo aprecien.
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