miércoles, 1 de mayo de 2013
LA CADENCIA Y EL BAILE
Así como los silencios son propios, como una música determinada la percibe uno de un modo preciso y profundo, como tal sonido nos llega a cada uno adentro a tocar una fibra que nos conmueve, la cadencia propia solo uno la puede percibir. Un millón de palabras no podrían explicarlo. Y es como retornar adonde moriste un día y bailar hacia adentro. Es pararte adonde furioso y tembloroso y agobiado viviste un día y darte cuenta que puedes bailar hacia adentro. Pase lo que pase. Independientemente de cualquier resultado externo. La cadencia es un baile sin sonido. Es el brazo que une. Y solo lo puede percibir y entender uno mismo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario