miércoles, 20 de junio de 2012

LA GOLONDRINA AUSENTE

Si, sobre la espuma de la ola, muchos pueden cabalgar. Pero no es tan fácil recorrer el plumaje de una golondrina, tan difícil como posarse sobre tu hombro y observar. Luna de multitudes no quiero, pero igual bebo del cántaro que contiene agua del río. Por suerte el río siempre corre y el agua que bebo siempre sabe igual pero es diferente. Y mientras tanto, no escucho ni pienso ni digo. Solo observo y me dibujo hacia adentro. Por suerte todo pasa. La ola, el río y el cántaro. Y la golondrina siempre está ausente...

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