martes, 29 de noviembre de 2011
VOLVIENDO A LAS RAICES
Un tiempo. Un momento. Un chispazo de luz difusa en un cortocircuito de tiempos rápidos. Y el momento se convierte en varios momentos. Y la corriente te arrastra y te lleva. Inevitablemente. Como inevitablemente sale el sol cada día. Se pierde uno en esa corriente no deseada pero irremediable para los espíritus que tienen raíz con signo de pregunta. Y el tiempo vuela, vaga sobre uno mismo y se ríe. Sin enconos, y sin desesperanza, voy en busca de la ruta del olvido.
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