lunes, 10 de octubre de 2011

FIESTA

En ocasiones, cuando se desata un nudo, o cuando se corre una roca que tapaba un orificio, se puede ver o sentir, según adonde se encuentre uno parado, un delgado hilo de luz líquida, de color claro, casi transparente, que nos va transmitiendo paz. Lentamente. Tan lento como delgado sea el hilo. Si se hace caudaloso, supongo que te inundará de paz. No lo se. Yo recien conozco al pequeño hilo. pero aun siendo pequeño, es muy bueno que corra y que llegue. Se siente. También se ve una comprensión distinta, un angulo diferente de las cosas. Para quien está acostumbrado a analizar todo en detalle, ya una nueva óptica es motivo de alegría. Y si te empieza a traer paz, ya es motivo de fiesta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario