domingo, 29 de mayo de 2011
LA CAÍDA
Un pequeño universo de siete estrellas se agiganta a la orilla de mi espejado acantilado. Es espejado por que refleja siempre las mismas imagenes confusas que yo veo de este lado. Y a ese acantilado profundo me lanzo. Sabiendo que en esa caída esta mi muerte lenta, por que la distancia hasta el fondo es larga. Y las siete estrellas me miran, incrédulas y frágiles y con su brillo de diamantes iluminan mi viaje. Pobres estrellas que no comprenden demasiado. El viajero de la caída no ve nada y comprende todo, menos a si mismo.
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