lunes, 31 de enero de 2011
DESIERTO
Las arenas del tiempo se mueven lentamente. Van cambiando de lugar pero es como si nada cambiara. Un haz de luz puede rebotar en esas arenas solitarias y nada cambiará. Solo seres mitológicos podrían percibir los leves cambios del paisaje. Un ojo humano es ciego en esas latitudes. Hay desiertos, como hay bellos bosques. También el desierto tiene su belleza, solo hay que entrenar mucho el ojo para poder apreciarla.
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