jueves, 30 de diciembre de 2010
GOLIATH Y DAVID
Sobre las banderas de la imaginación, que flamean al viento esplendorosas, quiero moverme, pasar sobre ellas, como en el vuelo triunfal de las canciones, y ver y oir y sentir una vieja historia que se repite, cambiada y nueva. David y Goliath. Aunque aqui veo a un David mentiroso. Pequeño en su esencia, que se disfraza de humilde para esconder su sucia conciencia. Y veo a un Goliath gigante en su interior y mal juzgado por los hombres. Es la historia de un gigante al que los seres pequeños buscan humillar y voltear. Pero con este Goliath no podran tan facilmente, por que lo pueden hacer caer con una piedra, pero no lo mataron, lo dejaron vivo, y cuando el gigante se levante, solo con su voz asustará a las manadas de Davides que pululan por todos lados. Engendros que necesitan de la cantidad, de la multitud para creer que son algo. Imbeciles sin pensamiento propio, con su cerebro lavado por quienes los manejan sin que ellos lo sepan. Igual, su alma de esclavos siempre los llevará a ser así y a vivir con rencor hacía el gigante, por que no necesita de la multitud ni del poder ni de nada. Es lo que es por si mismo y eso les produce una gran envidia y una furia escondida, por que el es lo que nunca podran ser. Podran comprar muchas cosas para esconder sus pobrezas y sus flaquezas de espíritu. Pero hay otras cosas, las importantes que no se compran ni se venden. Podran memorizar discursos que no comprenden, pero no podrán nunca entender el sentido de las cosas que no se explican con palabras. fuera davides, Goliath vive.
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