domingo, 28 de noviembre de 2010
LA MÚSICA
Doy gracias a la música, por que siempre está conmigo. Me da alegría. Me da alegria hasta cuando es triste, por que acompaña con cadencia y vibración los momentos de tristeza. Es ella una de mis alas, me sostiene y es responsable del planeo de mi vuelo. Me reconozco en ella y es en algunos casos, artífice de muchos de mis cambios, sean para bien o para mal. Con la música uno se eleva, se desliza y permite, a los seres sensibles, soportar algunos dolores y algunas soledades que siempre aparecen en el largo camino. Soledades solas y soledades acompañadas.
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