sábado, 20 de noviembre de 2010

EL VIAJERO INTERIOR

Ninguna palabra es mía. No me pertenecen. Algunas se han alimentado de otras personas y otras han sido creadas por el viajero interior que me habita, ese que yo aún no conozco. Solo lo rozo en ocasiones. El tiene un viaje distinto. Mientras yo brego, peleo, me angustio, y me agito, el baila, se desliza entre palabras. Mientras yo me enojo, el sonríe. Mientras yo corro, el camina lentamente. Se mueve agil, etéreo, con una sonrisa en los labios y no se se si disfruta o se ríe de mi. Solo se que cuando lo siento cerca, desaparece, se me escurre y solo lo vuelvo a encontrar entre palabras, cuando guia mis dedos y me hace escribir cosas que yo desconozco y tengo que leerlas luego, para interpretarlas y darme cuenta que solo la gramática es mía y no asi el contenido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario