domingo, 14 de noviembre de 2010
DICOTOMÍA DE HOMBRES Y DIOSES
Entre Dioses y hombres, pequeñas y sutiles diferencias. Una percepción distinta. Un aspirar el aroma y el perfume de otro modo. El Dios mora, el hombre acecha. El hombre brega, el Dios es. Mente y espíritu. Esencia de calma y tornado de pensamientos y sentires. En el altar de la agonía el hombre muere, pero el Dios revive una y otra vez todos los días. El hombre ha muerto y el Dios perdió la memoria. En el debate interno, a veces cruza espadas contra la nada y en el exterior, esta perdido, por que su casa esta adentro y no afuera. Dicotomía de Dios que fue hombre, y de hombre que fue Dios. Solo el día que el hombre reviva y se funda con el Dios, para ser uno solo, es donde el fuego sagrado y eterno lo envolverá con sus llamas redentoras y lo purificará, y le dará la ansiada paz que tanto anhela.
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