sábado, 14 de agosto de 2010

DE HUESOS Y POETAS

Entre remolinos de palabras, intrascendentes y vacías, que me rodean sin quererlo, sin desearlo, por la pura inercia de la abulia. Como dijo el poeta, hay que escupir sobre algunas tumbas. Me reconozco en el. Estoy en el como el está en mi. Como le dije alguna vez, en una tardenoche lejana de una plaza, que compartía con el lo que esta en el aire, lo que no se ve y no se explica, por que nos une el hilo invisible del amor incondicional, del que se lleva para toda la vida. Por mas que los senderos de la vida nos lleve por diversos caminos, le dejé parte de mi roca para que lo proteja y lo acompañe. Hasta cuando no existan mis huesos, mi olor estará en el. Y siempre resurgira, por que llevamos el Fenix en la sangre, por que entendemos lo que otros no entienden y eso no tiene explicación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario